Toy Story la producción de Pixar se estrenó en cines el 22 de noviembre de 1995 y se posicionó rápidamente como una de las películas infantiles más icónicas.
Antes de su gran debut, Pixar Animation Studios era un estudio emergente que se sostenía con la producción de anuncios publicitarios y cortometrajes innovadores.
Entre 1990 y 1991, tras sellar un acuerdo pionero con Disney para producir un largometraje animado por computadora, un pequeño equipo comenzó a delinear ideas.
Así presentaron la idea de una cinta sobre la vida secreta de los juguetes. Disney apostó por eso y cinco años después, fue la primera película completamente animada por CGI (una técnica que utiliza software de gráficos por computadora para crear imágenes digitales).

“Era como si un grupo de personas estuviera haciendo una película en su garaje. Usábamos computadoras, que eran muy avanzadas y desconocidas en aquella época, pero aparte de eso, todo era muy rudimentario. Íbamos improvisando sobre la marcha. Sentíamos que lo hacíamos simplemente por diversión’, recordó el director Pete Docter.
Y completó: “Además de usar nueva tecnología, una de las cosas que intentamos hacer fue expandir los límites de la narrativa. En aquel entonces, si una película era animada, se asumía que sería un musical, que tendría ciertos clichés. Nosotros no queríamos eso“.
El verdadero genio de Toy Story no residió solo en la tecnología CGI, sino en la psicología que Pixar infundió en sus personajes. Aunque en las primeras versiones Woody era simplemente un líder leal, el equipo creativo profundizó en sus personalidades hasta hacerlas universales.
La clave de esa conexión reside en el miedo más básico: el de ser reemplazado. “woody tiene miedo de ser reemplazado. Todos nos hemos sentido así en algún momento, ya sea en el trabajo o en una relación. Y lo plasmamos en la historia de Toy Story“, expresó Jonas Rivera, uno de los creadores.
Esta complejidad hizo que el vaquero tuviera una dimensión más allá del juguete. “Parecía tener muchas facetas, muchos aspectos nuevos por descubrir. Incluso en la primera película, podíamos intuir que tenía un pasado. Woody arrastra algún trauma, alguna carga emocional“, subrayó Docter.
Aquel gancho emocional terminó por ser un éxito arrollador. Tras su estreno, Toy Story fue un triunfo inmediato y rotundo, con una recaudación de casi 400 millones de dólares en la taquilla mundial.
Finalmente, Andrew Stanton, otro de los pilares del estudio, concluyó: “Esta franquicia es algo con lo que puedes crecer. Las personas que la vieron de niños ahora son padres y la ven con sus hijos. Hemos creado un mundo y un grupo de personajes que fácilmente podrían perdurar para siempre“.

